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domingo, 28 de agosto de 2011
ACUARIO
ACUARIO
A solas en mi rincón,
con la escritura,
con las estrellas,
evadiéndome
de la realidad,
y haciéndome castillos
en el aire.
Así la adolescencia
deja atras a la niñez.
Yte enamoras,
de quien
te ofrece calor,
crees vivir,
tu cuento de hadas.
Pero la madurez,
deja caer al suelo,
todas las manzanas.
Volver a sembrar
de nuevo,
corazones vivos,
en las tierras
de labranza.
Poe qué, si un amor
se ha ido,
no debe ser desesperanza.
Sino una nueva
apertura,
a encontrarlo,
en mi corazón
con alabanza.
Sagitario.
namasKAR
lunes, 22 de agosto de 2011
CARTA DE PAPA.
Querida Hija:
Como sé que me prometiste tras mi muerte, acordarte de mí, solo en los momentos felices que pasaran por tu vida; y de los acontecimientos felices que pasamos juntos. Y que debiste sentirte muy mal cuando después de tantos años, necesitaste tomar una gran decisión, para romper tu promesa y solicitar mi ayuda.
Hoy quiero decirte, que hubo un tiempo en mi vida, que pensaba equivocadamente que mis hijas no tendrían fuerzas para salir a delante ellas mismas. Pero aún así siempre me sentí muy orgulloso de ti.
Creo que con el párrafo de esta escritora sobran las palabras.
“Los que insultan a las mujeres por envidia son hombres indignos que habiendo conocido a muchas mujeres de mayor inteligencia y de más noble conducta que la suya, sienten hacia ellas amargura y rencor”.
“Cristina de Pisan”
Permíteme mandarte hija mía estas líneas de mi admiración por ti.
“Lo que la salvo del hundimiento definitivo, tanto anímico como económico, fueron la literatura y el ansia de conocimiento”.
“Se acostumbro a pasar su tiempo libre y solitario en la biblioteca real, cuyo responsable había sido un buen amigo de su padre, y que llamaba a menudo con cariño, -pequeño estudio- un espacio personal y rico de significado”.
“Así como un hombre que ha pasado por peligrosos caminos se vuelve hacia atrás, contemplando sus pasos………., así considerando el mundo como un lugar lleno de peligrosos pantanos y pensando que el único bien que existe es la vía de la verdad, me volví hacia el camino al que mi propia naturaleza me inclina, es decir,” el amor al estudio”.
“El encuentro con Dios a través de ese sufrimiento, hasta llegar a la plena conformidad con su situación”.
“Muestra la personalidad de una mujer de gran cultura, de exquisita sensibilidad, y a la vez, de fortaleza poco común, capaz de convertir el mal en bien gracias a su intensa y consciente ejercitación de la paciencia”.
“Algunos consideraban inadecuado que una mujer se alzase orgullosamente en su propia defensa y acusara de falta de caridad a la sociedad que la rodeaba. Muchos sostuvieron que no era posible que una mujer y, para el colmo de los males sorda, lo cual era tanto como decir boba, fuese capaz de escribir un libro, admirados de su profundidad y sabiduría”.
“El primer escrito no era una obra literaria sino: MEMORIAS DE UNA DAMA NOBLE”.
“Era una mujer a quien su larga lucha contra el aislamiento había vuelto fuerte y consciente de su propia valía”.
“Tuvo que hacer frente además a una acusación que ha perseguido tradicionalmente a muchas mujeres inteligentes, la de la promiscuidad. Mujeres vencidas por la presión exterior”.
“No puedo hacerlo, al fin y al cabo, solo soy una mujer”.
“Y una mujer sola no podía enfrentarse a todo el mundo. Hacía falta una firmísima autoestima para superar ciertos límites, una poderosa seguridad en sí misma que para la gran mayoría era inalcanzable”.
“Me parece que aquella de vosotras que puedan valerse de esa libertad, codiciada desde hace tanto tiempo, deben estudiar para demostrar a los hombres lo equivocados que estaban al privarnos de ese honor y beneficio. Y si alguna mujer aprende tanto como para escribir sus pensamientos, que lo haga y no desperdicie ese honor, sino que lo exhiba”.
Poesia.
(Dura es mi estrella, más mayor dureza, es la de mi conde: Él me réuye. Yo le sigo. Otros por mí se consumen, yo no puedo mirar otra estrella; Odio a quien me ama, amo a quien me desprecia; A quien me es sumiso, mi corazón ruge, y soy sumisa con quien irrita mi esperanza. A tan raro mangar esta mi alma hecha. Él solo da causa a más enfados, ellos me quieren dar consuelo y paz; A ellos los dejo, y me entrego al otro. Así en tu escuela, amor, se hace lo contrario de lo que es bueno: Se deprecia al humilde, al impío se complace).
“Pero la soberana tenia las ideas muy claras”.
“Una de esas mujeres que prefirió vivir con mayor modestia de la que hubieran podido permitirse y, a cambio, ayudar a los demás. Prefirió gastar su dinero en esas fundaciones en lugar de hacerlo en sí misma. Pudo llegar a casarse y mantenerse activa en sus investigaciones sin que sobre ella pesasen sombras de sospechas o de rumores malintencionados, se debió sin duda a la estrecha protección que siempre le otorgo la reina”.
Poesia.
(Aquella latina, Que apenas muestra vista determinada. Si fue mujer o inteligencia pura, docta con hermosura, y santa en lo difícil de la corte. Celebre vivirá de gente en gente, con nombre de LATINA eternamente).
Pedirte mi niña, transmitas estás palabras a las personas que te apoyaron.
“Vuestra alma bondadosa, excelentísima y virtuosa (dones todos de Dios), me ha dejado de vos el recuerdo que merece un caballero tan extraordinario. Lo que me convierte, a mí y a toda mi familia, en vuestro más humilde servidor”.
“Os aseguro que me siento más agradecido por el favor que recibo de vuestro honestísimo afecto que por todas las riquezas que un príncipe podría conceder, pues me siento obligado por las gracias generosas y virtuosas que nos habeís concedido, y que edoco por encima de cualquier honor y beneficio que se pueda dar en este mundo”.
Ahora me debo de marchar para siempre, pero me voy con la satisfacción, de verte feliz y sonriendo.
Un abrazo, con mucho amor, de tu padre.
Sagitario.
FUENTE DE LOS PARRAFOS: LAS OLVIDADAS. namasKAR
domingo, 21 de agosto de 2011
MI PADRE !UN GRAN HOMBRE!
Adelaida tenía de pequeña, dos imágenes distintas de la persona que era su padre. Toda la infancia la paso escuchando hablar a sus familiares maternos, con los cuales se crio, lo distante que era su padre.
Cuando estaba con él ella lo veía alguien lejano, pero a la vez lo amaba, respetaba y seguro que también le tenía miedo. ¡Pues era tan serio!
Sin embargo, tiene aunque pocos, algunos recuerdos de ternura y juegos con él.
¿Cómo sería en realidad ese hombre del cual sus familiares hablaban?
Comenzó a observar todas las acciones de su padre y de los demás:
De sus familiares: que no aceptaban el comportamiento de su padre, por no entrar en su modelo de vida.
De los amigos de su padre: todos lo respetaban y lo veían como un gran hombre.
Para Adelaida, ¿Quién era en realidad su padre? ¿Quién era ese hombre que ella apenas conocía?
Se le pasó la infancia escuchando dos versiones distintas de él, y poco a poco se fue dando cuenta, donde estaba toda la verdad.
Os cuento todo lo que fue descubriendo:
Recuerdo: Mi padre escuchando en la radio las transmisiones deportivas el domingo por la tarde. Esa música del programa, que años después me devuelven a la niñez.
Recuerdo: Como alguna vez me cogía en sus rodillas y me daba saltos.
Recuerdo: Como hacia magia con los dedos de la mano.
Recuerdo: Verlo llegar por las tardes, del trabajo, y salir corriendo a darle un beso.
Recuerdo: Que cuando se ponía serio de verdad me daba miedo su mirada.
Recuerdo: Cómo decía que sería modista como su hermana, por ser una niña precoz y saber coser a máquina ya a los seis años de edad.
Recuerdo: La caseta de feria, siempre trabajando en la barra, sin aportación económica. Pero casi todos estaban igual.
Recuerdo: La asociación de vecinos, y el luchando por los demás.
Recuerdo: Todos los amigos en casa, cuando había que hacer alguna reforma.
Recuerdo: Escuchar a papa decir que le daba mucha vergüenza pedir favores.
Recuerdo: Que sus amigos, hicieron una colecta entre todos para que mi padre pudiera subsistir hasta la salida de su juicio laboral, el cual gano y prefirió volver a trabajar en la misma empresa.
Recuerdo: Siempre estaba trabajando, y después un ratito al bar.
Recuerdo: Como me gustaba el momento de la noche, cuando tras la muerte de mi abuela, él me llevaba cada día a dormir con mi tía para que no estuviera sola.
Recuerdo: Un día que me vio por la calle, me monto en su camión, y me llevo a hacer uno de sus trabajos. Fue especial, era chica y estaba en su camión.
Recuerdo: El único castigo que me impuso en su vida, por llegar tarde de la feria, mi madre me quería cubrir y que me fuera, pero fui incapaz de faltarle al respeto, saltando me el castigo. Tenía trece años.
Recuerdo: La primera vez que me trato como una señorita, en vez de cómo una niña, al presentarme a unos amigos que venían de lejos, tenia trece años.
Recuerdo: Cuanto le gustaba leer.
Recuerdo: Esa relación del alma, con su amigo-hermano, hasta su muerte.
Recuerdo: Que todas las personas que hablaban de él, siempre lo alababan.
Recuerdo: La puntualidad de cada tarde para cuidar de sus hermanos.
Recuerdo: Que se hecho toda la carga familiar, de cuidar a mama, cuando se prejubilo.
Recuerdo: La mirada, cuando mi madre le dijo, a mis dieciséis años, que yo estaba embarazada.
Recuerdo: La frase más tranquilizadora, “que vamos a hacer, si están en la edad de que les pases esas cosas”.
Recuerdo: Que él no vino al hospital en el nacimiento de mi hija. ¡Nunca lo entendí!
Recuerdo: Ya de mayores, uniéndonos a todos frente a la mesa, para tener a todos sus hijos siempre cerca.
Adelaida tenia con su padre algo que para ella era, un lazo de unión, en su relación con él. Eran de equipos de futbol diferentes, y tenían un continuo debate para defender sus colores, en el fondo una conquista extraordinaria de acercamiento hacía su padre. Cuanto más conocía a su padre más se identificaba con él, hasta en los colores. Pero jamás se cuestiono tan siquiera el decírselo, por miedo a que la tachara, de lo que se suele decir en el lenguaje coloquial del futbol “volverse una chaquetera”. Pues era la opinión de su padre a ese respecto.
Cuando en realidad Adelaida descubrió a su padre fue tras su prejubilación. Compartiendo con él muchos momentos de charlas y de complicidad en las tareas que cada cual tenía. Ella se veía reflejada en un espejo con su padre.
El cumplió su promesa, hasta el final de sus días, de cuidar de sus hermanos.
Haciendo vista atrás de quien era su padre, ella se encontró con un ser maravilloso, dado a los demás, bondadoso, humilde, recto, respetuoso.
Era querido y respetado por todo el mundo, ERA UN GRAN HOMBRE.
Pero se olvido de algo, de quererse a sí mismo, y Adelaida lo descubrió cuando su padre falleció. Encontró entre sus papeles, cartas, recetas médicas, pruebas médicas y citas, todo sin abrir. Recordó entonces una frase que él decía. “A mí no me gustaría jamás ser de mayor una carga para nadie”.
Sagitario.
namasKAR
jueves, 18 de agosto de 2011
¿CUAL ES LA MOTIVACIÓN QUE OS LLEVA A ESCRIBIR?
¿Para qué escribís?
Escribo, por que así lo siento. Escribo, por que me encuentro bien conmigo. Escribo, para sacar las penas de dentro. Escribo, para explicarme a mi misma lo que siento. Escribo, para contarle a alguien lo vivido, aunque sea un papel, él me escucha. Escribo, por que me gusta lo que expreso. Escribo, por que me gusta el silencio. Escribo, para abrir mi mente. Escribo, para demostrarme a mí misma que puedo hacerlo. Escribo, porque se que lo llevo dentro. Escribo, por que se que lo hago bien. Escribo, para no olvidar. Escribo, para recordar. Escribo, para olvidar. Escribo, por que en la infancia me encantaba. Escribo, por que ha sido bonito recordar que me gustaba escribir. Escribo, para no estar sola. Escribo, cuando estoy triste. Escribo, pero menos, cuando soy feliz. Escribo, para leerme algún día. Escribo, para saber que estoy viva. Escribo, para demostrarme que soy valiosa. Escribo, porque me lo pide mi intuición. Escribo, para no olvidar mis sueños. Escribo, para conmemorar el pasado. Escribo, para aclarar el presente. Escribo para descubrir el futuro. Escribo para recopilar mis sueños. Escribo, para descubrir mi historia. Escribo, por que desearía ser escritora. Escribo, para llegar a ser una buena escritora. Escribo, para contar mi historia a las mujeres. Escribo, para verme desde fuera. Escribo, para comprenderme. Escribo, para dar testimonio de lo maravilloso que es escribir, y que nos permite expresar con las palabras los sentimientos más profundos que hay en nuestro interior.
Sagitario.
martes, 16 de agosto de 2011
AMOR DE MADRE.
Querido hij@:
Estoy embarazada de varios meses, y quisiera contarte todo lo que siento, es una gran felicidad sabiendo que hay una personita creciendo dentro de mí. Ya queda poco para tenerte entre mis brazos. Y deseo que nos vayamos conociendo.
Hola, hay alguien ¡hay!:
No sé cómo he llegado a este lugar, pero siento que estoy creciendo dentro de él, se está calentito y no me falta alimento. Hoy he tenido una sensación nueva y extraña para mí, creo haber escuchado voces, pero fuera de aquí. ¡Qué raro!
Van pasando los días y cada vez distingo mejor las voces, pero la que más me gusta es una que aunque viene de fuera la siento vibrando en mi caparazón. ¿De quién será? Es una voz dulce y cariñosa que me dice cosas bonitas, canta nanas por la noche cuando más silencio hay, y me quedo dormida. ¡La llamare MAMA!
¡Pasa algo! no sé que es, es como una sensación de balanceo. ¿Qué pasara hay? ¡Oh! ¿Qué ha sido eso? Que es ese alboroto de fuera ¿alguien me lo quiere explicar por favor?
Escucho voces, me callo:
Voz: ¿Cómo sé encuentras Señora? Está usted bien, ¿puede abrir los ojos?
Mama: ¡Sí! Ya estoy mejor, ¿Qué me ha pasado?
Voz: Se ha desmayado y caído al suelo. ¿Le duele algo?
Mama: ¡No! Y ¿mi hij@ está bien?
Voz: ¡Sí! Todo está bien.
¿Qué pasa? Siento calor aquí arriba, ah! ese calor lo conozco, son sus manos.
Hij@ quiero hablarte de lo que hayas podido sentir hoy. ¿Espero que no pasaras miedo? Solo ha sido un desmayo más, en mí es lo habitual, y me he caído al suelo. Ahora estoy en la cama cuidando mi salud para protegerte. Espero no haberte hecho daño.
Pequeñ@ mio, espero que no te hayas asustado.
Mama no te preocupes, estoy bien, escucha las pataditas que te doy.
¿Tengo tantas ganas de verte? ¿Ver si eres chico o chica? Aunque te diré que tienes un hermanito de un año. Yo desearía que fueses niña, pero da lo mismo, te amare de igual manera. Si supieras cuanto me gusta sentir tus pataditas y adivinar que parte de tu cuerpecito está tocándome la barriguita.
Te contare que te vas a encontrar cuando salgas a este mundo. Lo primero, es que vienes en una fecha, en la que hace mucho frio; y aunque tú no sabes todavía que es esa sensación, quiero que estés preparad@ para sentir en tú cuerpecito sensaciones que no conoces, pero ¡no te asustes! son normales en esta tierra.
Tienes también un papa, es una persona que te va a querer y a cuidar igual que yo. Tu cunita ya está preparada, la casa no es una gran casa pero si hay mucho amor, espero que te sientas feliz en la familia que te ha tocado para vivir.
Ya no quepo aquí, que incomoda estoy, no aguanto más, quiero salir. ¿Lo intento a ver qué pasa? Empujo pero esto está muy cerrado y ¿por ahí tengo que salir de verdad? Bueno, lo intentare de nuevo. Vaya parece como si se pusiera más blandito, puedo avanzar ¡voy a seguir!
¡Hay…….! Creo que he roto aguas ¿ya ha pasado el tiempo? Creo que aún no es el momento de salir hij@ mi@. Vamos a intentar relajarnos y compenetrarnos en los movimientos de las contracciones para sufrir l@s dos lo menos posible.
Han venido tus tías Manuela y María, han llegado con la comadrona y nacerás en mi habitación. También están las vecinas deseosas de ayudar, una de ellas se ha llevado a tu hermano para que no se asuste con mis posibles gritos de dolor y no se ponga nervioso con tanta gente en la casa. Aunque el que está más nervioso de todos, es tu papa, da vueltas por toda la casa sin saber qué hacer. Menos mal que ha venido un amigo, y se lo han llevado a la esquina para distraerlo, pues me tenía más nerviosa de lo que debería estar.
Los dolores ya son insoportables, estoy dilatada por completo, un empujón más y habrás nacido. Espero todo salga bien. No tengas miedo al salir por el túnel, al final veras una luz inmensamente grande, detrás estaré yo esperándote.
¡Vámonos……! el último empujón y por fin ya estaras llorando.
Me muevo…. me muevo…. ¿Qué pasa? ¿Quién tira de mí?
Uaa… uaa… uaaa…. Estoy llorando…. estoy fuera ¡lo conseguí! Tengo miedo ¿y los latidos del corazón de mama? ¡Ya no los escucho!
¿Dónde estaré ahora qué se está tan apacible y tranquila? Y a la vez me permite seguir escuchando los latidos del corazón de mama.
Que emoción escucharte, estas viva y sana. Te tengo encima de mi pecho. AH! Eres una niña te llamaras ¡Adelaida como yo! bienvenida a mi vida corazón.
jueves, 11 de agosto de 2011
Historia de un Cambio entre MADRE E HIJA.
Relación Madre e Hija.
Adelaida sentía por su madre unos sentimientos de Amor-odio, que la hizo sentirse culpable por ello, toda su vida. Solo tras la muerte de su padre, al volver hacerse responsable de sus cuidados, se dio cuenta cuanto amor entre ellas había.
Adelaida era una niña sensible y muy cariñosa, nacida en el seno de una familia humilde, era la segunda de cinco hermanos. Entre ellos tres niños y una niña la más pequeña. En su casa existía un problema que afectaba a todos los familiares, su madre estaba enferma, le daban ataques de Epilepsia con cierta frecuencia. Para Adelaida es lo más impactante que recuerda desde que tenía uso de razón.
Por ello siempre había en casa algún familiar femenino para ayudar a su madre en las tareas de la casa y cuidar de ella y de sus hermanos. Su abuela y tías llegaban a limpiar, pero Adelaida solo veía que esa ayuda siempre iba acompañada de discusiones por todo el trabajo que había por hacer; y que su madre estuviera en la cama o ¡no!, en esos momentos, solo agachaba la cabeza y aguantaba el chaparon de críticas por parte de ellas. Tenía que soportar que menospreciaran a su esposo por no echarle una mano con los hijos. Adelaida veía muy triste como su madre no se enfrentaba a su familia, pues ¡la necesitaba! y solo se permitía con una voz tímida intentar defender a su marido diciendo que ¡sus razones habría para ello! Con ello solo encendía más a su gente, que no entendía como lo podía defender tanto, si estaba sola todo el día.
Adelaida fue creciendo en ese ambiente y empezó a crearse sus propias opiniones, Inconscientemente empezó a sentir lo débil que era su madre, que la opinión de cualquier persona pasaba por encima de ella. Y por ende todos tenían la potestad de reñirles a ella y a sus hermanos, sin que su madre saliera en su defensa. Adelaida aparentemente lo entendía, su madre no se podía revelar necesitaba la ayuda, era demasiado para ella, la casa, los hijos, la enfermedad, etc. Empezó entonces para Adelaida un sentimiento de rechazo y distanciamiento, que con el tiempo ¡sintió mutuo! y que la llevo a tener con su madre una relación fría y llena de discusiones. Su madre no podía permitir que alguien por debajo de ella también intentara darle órdenes y para Adelaida era luchar por no verse reflejada en ese espejo.
Pero ¿en qué espejo se debía de mirar? ¿Dónde podía encontrar un modelo de madre que le sirviera de guía?
Aquellas otras mujeres de la familia tampoco le parecía que tuvieran ese amor y protección que ella buscaba. Así fueron pasando los años, aunque rodeada de su gente, fue creciendo sola interiormente. Ella no era consciente, pero Le cogió miedo a expresar sus ideas a la gente, a reírse con todas las fuerzas; podían ser síntomas de ser enferma como su madre y que entonces la tratasen como a ella.
Adelaida se convirtió así en una niña tímida incapaz de expresarse libremente, su mayor deseo compartir con los demás niños sus juegos, cantar y bailar en público, pero no podía se quedaba allí parada, inmóvil, asustada, luchando por salir corriendo al escenario o quedarse quieta. ¡Siempre se quedo quieta!
Un buen día se encontró, siendo aun muy jovencita, con la responsabilidad de su casa y el invertir los papeles y ser ella la madre de su madre. Era una carga tan grande que la superaba emocionalmente, y que le causaba sentimientos que no sabía expresar, porque eran sentimientos de amor-odio por una persona que se supone debes de amar por encima de todas las cosas.
Es su madre ¿Cómo podía sentir odio por su madre? ¿Qué clase de hija era? Ello la hacía tener un gran remordimiento de conciencia y deseos de huida. Tal vez ese remordimiento la llenaba de ira contenida que explotaba en grandes disputas con su madre. En todo este caos ¿Dónde estaba el amor? Ella no lo encontraba.
Adelaida, se supone, fue madurando como adulta y empezó a sobrellevar mucho mejor la relación con su madre; cuando, tras descubrir un documento que decía el porcentaje de minusvalía síquica que tenía. Acepto que era emocionalmente una niña pequeña, y que tratándola como tal, pero a su vez haciéndole sentir que era la REINA de su casa la relación entre ambas empezó a funcionar.
Cuando la salud de su madre comenzó a decaer, Adelaida sintió la necesidad o el deber, de dar a su progenitora la mejor calidad humana de vida posible. ¿Por amor?, ¿por deber?, ¿por devolver los cuidos que un día le fueron dados?, ¿Cuál era ese verdadero motivo que la llevaba a hacer todo lo mejor posible por su madre? ¿Sentimiento de culpabilidad tal vez? Y ¿Si fuera eso? Todas estas dudas a Adelaida la hacía sentir más culpable aun por no tener claros los sentimientos que tenia hacia ella, solo tenía clara la intuición de que tenía que hacer feliz a su madre hasta el último día de su vida.
En una ocasión, en casa de Adelaida, su madre callo por las escaleras haciéndose muchas magulladuras y una gran brecha en la cabeza. La atendió y después entro en un llanto desconsolado era mucho más fuerte que ella y no podía dejar de llorar. Pensaba el por qué de ese desconsuelo ¿Por qué le había pasado ese accidente bajo su responsabilidad? Y sus hermanos la podían recriminar de no cuidarla bien. ¿Era por la angustia de verla sufrir en silencio? Y ¡verla tan desvalida! ¿Sería pena?, o eso ¿Era realmente Amor de hija?
Adelaida intentaba que fuese lo más feliz posible el tiempo que le quedara, le ofreció todos los cuidados personales, compañía y comprensión. Su madre cambio con ella y la empezó a respetar y ese respeto se volvió mutuo, aunque por ello no faltaran pequeñas discusiones entre ellas. Su madre la valoraba, eso fue algo muy importante para Adelaida, y cuando estaba en sus últimos días no quería que se fuese de su lado, aunque pedía a sus hijos que la ayudaran; ya que se llevaba día y noche con ella en el hospital.
Con el paso del tiempo y el transcurrir de la vida, Adelaida se dio cuenta de cuánto la echaba de menos, pues aunque fuese como una niña pequeña, era su madre y estaba allí. Aunque ella tuviera que protegerla, también sentía la protección de ella, tan solo con su presencia. Ahora que se marcho para siempre, sí que se sentía sola en este mundo. Se alegraba de haber seguido su intuición y su inconsciente, y haber vivido una relación con su madre más cercana. Descubrió entonces, que todo lo que vivió con ella fue una relación de amor muy grande. Que pudieron encontrar la manera de demostrarse cuanto se querían la una a la otra, aunque nunca se atrevieran a manifestar ese amor, con palabras.
Sagitario.
namasKAR
miércoles, 10 de agosto de 2011
SE BUSCAN ALUMNAS RESPONDONAS.
SE BUSCAN ALUMNAS RESPONDONAS
Vanos a entrevistar a las alumnas de taller de escritura, de la librería Aristóteles. La primera en entrevistar es Adelaida:
Periodista: Hola Adelaida, comenzamos con las preguntas.
Adelaida: Estoy preparada haber como sale.
Periodista: ¿Como ha sido la metodología del taller?
Adelaida: A esta pregunta no tengo aún una respuesta, pues al ser mi primer contacto con este mundo de la escritura, creo que no estoy preparada para emitir ninguna opinión al respecto. A medida que vaya tomando más experiencia con otros talleres, podre comparar y valorar con más asertividad.
Periodista: ¿Nos explicas un poco el contenido de las fichas?
Adelaida: Distintas formas de expresar un texto.
Periodista: ¿Cómo crees que ha sido la comunicación entre la profesora y las demás alumnas?
Adelaida: Para mí ha sido algo maravilloso, una experiencia preciosa, mágica si cabe, entre nosotras y la profesora. Creo que conectamos todas, bastante bien y que hemos llegado a ser todas en una.
Periodista: En tu opinión, ¿te han servido de utilidad o motivación las fichas y propuestas del taller?
Adelaida: La verdad, es que muchísimo, He aprendido a ver distintos caminos de expresión, para desarrollar mis pensamientos e imaginación
Periodista: ¿Se han cumplido todas sus expectativas?
Adelaida: Si, aunque me he dado cuenta que esto no es más que el comienzo de mucho más. La puerta a un mundo fascinante y sin fin.
Periodista: ¿Que espera aprender en futuros talleres?
Adelaida: Pues no lo sé, solo sé que hay tanto por aprender que, encontrare todo lo que necesito y mucho más. Y que aprenderé cosas que, ni se me pasa por mi mente en estos momentos de principiante, pueda necesitar aprender para sacar de mi mente las palabras y convertirlas en un buen texto.
Periodista: ¿Cree que se han cumplido todas sus necesidades?
Adelaida: Puede que en principio sí, pero quiero más mucho más. Solo se, que cuanto más aprendo más necesidades tengo.
Periodista: ¿Como considera el curso, Placer o Prisión?
Adelaida: Ha sido el placer más maravilloso del mundo.
Periodista: ¿Le ha traído cambios a su vida este curso?
Adelaida: Creo que podre decir algún día, que ha sido un antes y un después de mi persona.
Periodista: ¿Ha cambiado vuestra relación con la escritura y la lectura?
Adelaida: Por completo, ahora la veo, con sus técnicas, sus estructuras y formas. Mi admiración y respeto hacia ella ha subido muchísimo.
Periodista: ¿Que conclusión nos daría sobre esta experiencia?
Adelaida: deseaba tanto esta experiencia, que ha significado para mí una magia absoluta. Pareciera como si la persona que ha planteado el temario hubiera investigado mi vida y la hubiese fragmentado en fichas desde la niñez hasta ahora, con una exactitud increíble. Además del ceremonial de ir cada semana al encuentro de esos momentos tan extraordinarios para mí.
Periodista: Gracias por tu amabilidad y te esperamos en el próximo taller.
Sagitario
“A veces las cosas no son lo que parecen.”
namasKAR
jueves, 4 de agosto de 2011
Un cuento: Un rincón.
Hola soy Adelaida. La niña que todas llevamos dentro, y hoy os quiero contar un cuento.
UN RINCON.
Un rincón en mí vida.
Cuando era pequeña buscaba siempre un rinconcito donde estar a solas conmigo misma, para dejar volar mi imaginación ¡pues esta era grande!, me daba vergüenza expresarla y que se burlaran de mí. Sentía que nadie me comprendía, que yo era distinta a los demás, y por eso no encajaba en ningún grupo de niños. Y estar a solas con mi imaginación se convirtió en mi juego favorito.
Mi primer rincón fue, el pasillo de casa detrás de la puerta, allí ordenaba mis juguetes y me echaba con los ojos cerrados a no pensar. Pero los mayores no me entendían, era mi mundo, mi pequeño espacio, mi refugio del mundo exterior, donde me encontraba segura, y me reñían, pues decían que siempre estaba durmiendo ¡que tontos! ¡Si supieran lo feliz que era yo!
Soñaba despierta con cuentos de princesas, donde había mucho amor, e imaginaba escenas felices que yo deseaba se hiciesen realidad.
¿Se puede ser más feliz? que ¿sintiéndose feliz interiormente?
Mi casa cambio y entonces yo hable con mama.
Mama yo quiero para mí la habitación que está en el fondo. ¡Por favor! Además ¿puedo usar para mí el rincón que está en la azotea de la casa detrás del castillete de la escalera?
Ella lo vio una tontería, pero accedió.
Mi corazón se lleno de alegría por fin un rincón pequeñito y escondido solo para mí. Mi rincón, mi amado rincón, era de un metro cuadrado y al aire libre, en mi azotea, donde el techo era el cielo.
Desde él miraba las estrellas y buscaba descubrir las constelaciones, aunque por aquel entonces yo no tenía ni idea de que significaba esa palabra. Solo me llamaban tanto que no podía dejar de mirarlas.
Pensaba que desde allí vendría algún día mi príncipe azul, e imaginaba como seria, si simpático o serio, si guapo o feo, si sería muy inteligente. Y cuando estaba triste le preguntaba ¿Cuándo vendría por mí?
Pensaba que persona seria yo de mayor, que profesión tendría y me imaginaba de modelo, de azafata de vuelo, aprendiendo inglés. Me gustaba viajar y sería una forma de viajar barata y sin reproches de los mayores por querer ver el mundo.
Sin embargo en una encuesta del colegio para saber que profesiones nos gustaría tener en el futuro MENTI, conteste que ama de casa, como iba a contestar la verdad, era mi secreto. Como le iba a contar a nadie mi secreto, el secreto de mi rincón, se reirían, como lo hacían cuando contaba mis sueños que eran tan reales para mí. Solo las estrellas me sabían escuchar y me guardaban celosamente todos mis sueños y pensamientos.
Fui creciendo y en cada cambio de casa buscaba mi pequeño rincón donde estar conmigo misma, comencé a necesitar expresar mi interior a través de la escritura, y aunque tenía amigas, mi rincón siempre fue mi gran secreto.
Ahora de mayor, tener un espacio íntimo y personal es importante, aunque algo desordenado como mi vida, pero lleno de historias, sueños, fantasía, alegrías, tristezas y todo mi encanto personal.
Y lo más maravilloso, la mayoría de esos sueños de la infancia se han convertido en realidad. Y en el rincón de mi vida pienso sino serian esos sueños de la infancia pequeñas profecías de mí propio futuro. Futuro que hoy se ve con una luz especial.
namasKAR.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Como saber si somos nosotras mismas.
Me lo pregunto cada día, ¿soy en este momento yo misma? O ¿tengo una protección delante de mí, para que nadie me haga daño? Aprendiendo, a escuchar mi corazón y mi yo interior, me van llevando a conocerme y a quitarme todas las trabas negativas, que se han ido grabando en mí consciencia a lo largo de los años, y las circunstancias que me tocaron de vivir.
En el camino de mí vida, después de tantos años, estoy soltando amaras para llegar a encontrarme a mí misma. Voy desechando creencias, miedos, complejos y normas, que llegaron a influir tanto en mí vida, que me llevaron a pensar que esa persona no era yo realmente, y que hoy están obsoletas, marcando mi camino equivocadamente.
Lo más importante está siendo encontrar a mi niña interior, para que vuelva la inocencia y la alegría de vivir. Encontrar mis verdaderos potenciales, desarrollar mis capacidades con las cuales nací, que los acontecimientos de la vida me fueron escondiendo detrás de la educación, las costumbres, los miedos y las frustraciones. No poder hacer lo que te gusta, sino lo que se espera de ti.
En el camino de reconstruir mi personalidad descubro maravillada las formas tan bonitas que hay en mí, y que son: Mi voluntad, mi afición y mi libertad de espíritu. Ellas me están llevando a aprender tantas cosas que no sabía que existían.
Para este cambio he tenido que morir como adulta y dejar nacer de nuevo a mi niña interior, limpiar mi corazón, para que esa personita recién nacida y deseosa de aprender florezca como la primavera más hermosa.
Ahora queda un duro trabajo de aprendizaje, de encontrar mis valores, mis aficiones y gustos, mi sitio en la vida, mi verdadera razón de ser y estar en este mundo. A tener abierto mi corazón, para todo lo que llegue nuevo a mi vida, poder recogerlo con mucho amor y alegría infinita.
Por ello lo primero que siento tengo que hacer es recopilar todos mis sentimientos, que estan desparramados escritos por muchos cuadernos, en un libro para no olvidar nunca por el camino que pasé. Luchar con fuerza por seguir conquistando cada día el derecho de ser una misma, y no volver a caer en ser lo que los demás esperan de nosotras.
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