LA SUEGRA.
No te entiendo
cuando dices,
que no me quieres compartir.
Si yo soy guapo
y cariñoso,
no me lo dejan de decir.
Más tarde o más
temprano,
voy a sucumbir.
Más vale, que
sea antes,
no me vaya arrepentir,
y después de
habernos casado,
me pongas a parir.
Son sabrosas tus
judías,
pero como las que hace mamá,
no las ha habido
ni habrá,
No te pongas
guerrera
ni te vayas a enfadar,
que ella lleva muchos años,
cocinando sin parar.
El día de
mañana,
tú tal vez seas
igual,
y entonces serán tus hijos,
los que te vayan a alagar.

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