EL MIEDO.
En un parque jugando había un niño con un
anima, Este le tiraba el palo y el otro corría detrás. Pero paso algo casual,
el niño le tiro el palo y el perro le quiso pegar. Sus padres corriendo, al
perro le pudieron quitar, pero, el niño
ya estaba muerto por un bocado infernal.
Esta
es la leyenda que se cuenta en esta ciudad, más, nadie sabe a ciencia cierta,
donde el perro iría a parar; púes, este salió corriendo, sin echar la vista
atrás y las gentes del pueblo jamás supieron la verdad. Si la agresión la cometió
el perro o fue una persona anormal.
Cierto
día acertó a pasar por la ciudad un caminante pacifico que asombró a toda la
ciudad. Era una tarde templada, y al parque se echó a caminar, cuando observo
desde lejos, lo qué, en verdad, ocurría en aquella ciudad.
Un
hombre de ese mismo pueblo se convertía en animal y atacaba a los niños de
aquella ciudad. -¿Cómo era posible? -Se preguntaran. –Púes muy sencillo es de
clarear.
Este
hombre era temido por los niños de toda la ciudad. Un día tranquilo, jugaba, con
uno que le daba amistad, el hombre se vio en peligro de perder toda su
autoridad; por eso, aprovecho el descuido, y a su cuello se lanzó el animal.
Para que corriera la leyenda por toda la ciudad.
El
comerciante lo pillo infraganti, convirtiéndose en animal, y atacando a otro
niño detrás. Lo cogió por el rabo y al agua del estanque fue a parar. Al verlo
otras gentes les fue, a ayudar y amarraron muy fuerte aquel animal.
Pero lo más bueno viene detrás. Que ese hombre decía que era <Dios> en realidad y que castigaría a aquel que le
osara pegar. Y ora vez de nuevo a las gentes del pueblo volvió a asustar.
-¿Cómo lo iban a solucionar?
Púes
muy fácil dijeron algunos del lugar. Lo atraparemos durmiendo y lo tiraremos al
mar. Pero les dio miedo a las gentes que se pudiera despertar, y siguieron
pensando, pero sin actuar. Ya estaban hartos de aquel enfermo mental y pensaron
una historia que te voy a contar.
Se
fuero todos al parque y se pusieron a jugar, y cuando llegó el maleante,
salieron los que estaban escondidos detrás. Lo sorprendieron infraganti, y por
sorpresa, y no pudo escapar, y lo echaron del pueblo, sin posibilidad de que vuelva
jamás; Y el poder que tenía, desapareció sin más. Cuando las gentes del pueblo
les supo enfrentar y se les quitara el miedo de un castigo mortal.
PARADOJA
DE ESTA CIUDAD.
Todo
aquel que tiene miedo nunca podrá luchar, pero aquel que el miedo enfrenta, a
su miedo conquistara y, logrará encontrar la verdad.

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