UNA MUÑECA DE PAPEL.
-I-
Dónde estás amado mío,
qué no te vi al
despertar,
abrí los ojos y
nuestra cama
en un vacio muy
grande está.
No me has dicho
donde ibas,
ni tampoco
cuando regresaras.
No me importa
que estés lejos
tan solo tu
seguridad.
No me llamas por
teléfono,
una pitada nada más,
para que sepa que estás vivo
y no te vaya a llamar.
No quieres estar
conmigo
ni que sepa donde estas,
esto se pasa a
martirio,
y tú ni cuenta
te das.
-II-
Llega la noche y
sigo sola,
y me acuesto sin
cenar,
tú ya vienes
comido
y te acuestas al
llegar.
Sólo una persona
sabe
dónde has ido a
parar,
y esa ha sido tu
amante;
qué te ha ido, a
acompañar,
y qué con muy buen talante
a mi marido me quiere quitar.
No llega
arrepentido,
el dichoso galán, más yo,
le pido explicaciones,
y no me las
quiere dar.
Coge tapones de
los oídos,
para así, no tenerme que escuchar,
y enciende un
cigarrillo,
para que lo deje en paz.
Y yo, que le
quería besar.
-III-
Sólo me quedan
las sobras
de lo que le da a las demás,
no me conformo
con eso,
me voy a
separar.
Eso me digo en
silencio,
pero no lo
consigo lograr,
amo tanto a ese hombre,
que me da miedo
que me pueda
dejar.
Pero a esto ya
se le ve el final,
que una pareja no puede ser,
tres personas a la vez;
porque si uno discute,
les afecta a los
tres.
No me lo puedo
creer
que una baja reforma
a un hombre haga
caer
en un mundo sin retorno;
cómo es el de
ser infiel.
No me lo puedo
creer.
Pensaste en esto
alguna vez…..

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